jueves, 20 de enero de 2011

Ciudades Accesibles

Ayer, en televisión, ví un excelente reportaje sobre el reconocimiento de la ciudad de Ávila como Ciudad Accesibles 2010. En primer lugar, mi enhorabuena a los abulenses por contar con una ciudad para todos. En segundo lugar, cabe realizar una reflexión. A estas alturas de milenio, no debería ser noticia que una ciudad fuera la más accesible: todas deberían ser accesibles. Se supone que, ahora, somos mucho más reflexivos y sensibles que hace sesenta años y que todas las ciudades y pueblos pequeños deberían ser para todos. Este fomento de la accesibilidad atrae un tipo de turismo que, ante las dificultades, decidía tomar otras opciones. Hasta ahora, se ha perdido un público potencial importante.
Pero todavía no es tarde, es cuestión de ponerse a trabajar pensando en todos y contado con las asociaciones de discapacitados para que aporten sus ideas y seguro que, pornto, veremos cómo mejora el turismo y, por extensión, la economía.

jueves, 13 de enero de 2011

¿Qué tiene la gastronomía que a todo el mundo gusta?

Creo que no tengo todas las respuestas a la pregunta que he planteado pero me ha surgido esta cuestión después de ver el programa del Festival Escena Abierta. Ya en la pasada edición este festival, uno de los más importantes de España en su género, dio un tímido pasao e intridujo un montaje con elementos gastronómicos. En esta ocasión, ya son varios los montajes que nos van a acercar la comida a través del teatro. Uno de los montajes más esperados es Titus Andrónicus de La Fura dels Baus que cuenta con el apoyo de Andoni Luis Adúriz.
En esta ocasión, las artes escénicas se surten del atractivo de la gastronomía para componer sus obras. No es mala idea que las artes convivan y se nutran, recíprocamente, de sus aspectros positivos para explotarlos.
En Burgos, vamos a empezar bien el año con esta propuesta de ocio que es el Festival Escena Abierta y podemos, de esta manera, ver cómo conviven el teatro con la gastronomía. Me parece que no va a estar nada mal.
Pero, más allá, de lo que suceda estos días en Burgos, el calendario marca diferentes citas nacionales e internacionales de las que daremos cuenta en este humilde blog. A partir de ahora, se sucederán las ferias y encuentros para poner de relieve los mejores productos, elaboradores y cocineros. Está muy bien que, en época de crisis, se apueste por nuevos valores económicos aunque se trate de redescubrir los viejos productos que siempre han estado presentes en la cocina y a los que ahora se reconoce no solo por su valor nutricional sino por su presencia en las cocinas más reputadas del mundo.
Comienza un nuevo año gastronómico que, seguro, traerá muchas sorpresas. Buen año a tod@s.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Los jóvenes pegan fuerte

En Burgos, nos podemos sentir afortunados porque tenemos a un buen número de cocineros/as todos ellos, muy jóvenes, que están luchando, de forma muy intensa, por hacerse un sitio importante en la gastronomía no sólo provincial, sino nacional. No me voy a poner a desgranar unos nombres ya conocidos por ustedes porque, sólo leyendo la revista Siburita o escuchándonos en nuestro espacio en la Cadena COPE, ya se habrán dado cuenta de que nuestros jóvenes, cada día, están más presentes en concursos dejando, en muy buen lugar, el pabellón burgalés.

Cabe preguntarse: ¿Qué es lo que hace que estos cocineros/as entren de lleno en un mundo tan duro como el de la cocina? Después de buscar muchas respuestas, sólo he encontrado una que me convenza y es que, a todos ellos, les mueve el mismo motor: la pasión. Pasión por los productos, por sus texturas, por buscar nuevas formas de elaboración, por maridar con gusto…Están acostumbrados a experimentar mezclando los productos tradicionales o añadiendo otros, menos valorados, a sus menús.

Desde aquí, sólo puedo decirles que me gustaría que siguieran trabajando con la misma ilusión que tienen ahora y que no dejen de aprender y luchar por conseguir ser la mejor estrella del firmamento gastronómico. A ellos y a mí, nos une las mismas pasiones: la cocina y el trabajo bien hecho.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

h

Ésta es una prueba.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El placer de cocinar

¿Para quién cocinamos?. Es una buena pregunta. Seguramente, los cocineros profesionales nos dirán que cocinan, primero, por placer y, segundo, para satisfacer a sus clientes con el objetivo de que vuelvan a sentarse en sus mesas y así mantener el negocio. Ellos disfrutan trabajando con unos productos que ofrecen unas posibilidades increíbles; aplican técnicas que nos maravillan como clientes y que, más tarde, intentamos aplicar en nuestras casas.
Pero continúo con la pregunta: ¿Para quién cocinamos?, ¿Por qué cocinamos?. Cuando, en nuestras casas, nos tenemos que plantar ante los fogones para hacer la comida diaria, podemos cocinar para nosotros, nuestra pareja, nuestros hijos...Pero, ¿Por qué cocinamos?. Podemos cocinar solo para satisfacer nuestras necesidades de alimentación diaria, pero también podemos cocinar por placer. Sí, hay trabajos que pueden resultar placenteros.
Muchas de las personas que conozco, de lunes a viernes, cocinan por necesidad u obligación, mientras que el fin de semana lo hacen por placer y es, en estas citas, cuando más disfrutan. Algunos cocinan solo para ellos y otros para los demás. Todos ellos, me aseguran que es un placer insuperable disfrutar de esos platos elaborados más que de costumbre y que los demás reconozcan que lo que han conjugado en la cazuela, está delicioso.
Yo reivindico esta cocina placentera en la que, como los alquimistas, se combinan ingredientes distintos a la espera de un resultado sorprendente. Pero, ruego, al mismo tiempo que los comensales recnozcan el trabajo que se ha desarrollado en la cocina. Si el resultado es bueno, perfecto y si no es lo que esperamos, al menos, agradecer el tiempo en la cocina.